miércoles, julio 26, 2006

Columna de A. Becerra en ADN

Unas veces resulta muy duro despedirse; otras, es una liberación, una auténtica maravilla.Desde la más relajada visión de la convivencia, deseamos estar y permanecer junto a lo que nos gusta, convivir con aquellos que nos dan un mucho o un mínimo de gratificación, compensación, paz o lo que para cada uno, dentro de su esquema personal, intransferible y por tanto no discutible, significa un valor.Con idéntica visión, permanecer junto a lo que nos desagrada, nos lastra e incluso a veces nos derrota, es erosionar, cuando no destruir, lo más importante que tenemos: nuestra propia vida.Por eso, creo que la misma ilusión que a veces desprendemos para exclamar un "hola" inicio de un conocimiento y a veces incluso de una expectativa, debemos utilizar para manifestar, con suavidad o rotundidad, un solemne "adiós".Entre holas y adioses vamos conduciendo nuestra vida y abriendo y cerrando nuestras circunstancias, que son el escenario personal en el que se mueven nuestros días.Un "hola" expectante siempre es dulce y agradable, mientras que un "adiós" concluyente siempre es ácido y corrosivo. Pero debemos educarnos para ambos y ser capaces de convivir con los dos. Porque cuando el panorama es negro de gratificación y recuperación, lamentablemente la única posibilidad de que el buen tiempo vuelva sólo es posible después de manifestar un solemne y responsable "adiós, muy buenas", el inicio de volver a vivir.
abecerra@diarioadn.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tiene toda la razon la columna,de eso pienso ,que se compone la vida,de dejar cosas y de empezar otras nuevas,pero siempre hay que pensar que un hola no es para siempre ,ni tampoco una adios tiene por que serlo.Depende de cada uno,y que cada hola y adios,es un tiempo de vivencias,y que un adios es siempre una despedida para siempre,yo simplemente le llamaria hasta luego,ese tiempo en que no quieres despedirte de esa persona para siempre.Sin mas me despido y te digo "hasta luego".eryeti

bea dijo...

y yo te digo: "hola de nuevo, ¿que tal?"